lunes, 9 de marzo de 2015

Drops

Intenta coger el agua.
Vamos
Junta las manos,  y sumérgelas, levantas  y trata de que el agua se quede ahí, que no se vaya escapando poco a poco entre las rendijas de tus dedos.
Las personas somos así.
Obtusas para abrir las manos e irse el contenido que claramente , no quiere quedarse y libres  como el agua,incapaces de permanecer en un sitio encerradas demasiado tiempo.
Llega el caso, el día en el que una persona entre un millón solo quiere tocarla, sentirle, tenerla cerca para sentir ese frescor que emana de ella... no quiere aprisionarla ni pretende cogerla, solo quiere estar a su lado y disfrutar de ella.
 Las personas estamos hoy en día tan acostumbradas a que nos aten que basta que una sola persona  solo quiera querernos de verdad, para huir ante la idea de volver a sentirnos cohibidos de nuestra libertad.
Me he sentado a contemplar el agua infinidad de veces,  cuando llueve, en la ducha,  cuando voy al campo, siempre pienso en lo mismo.
Es una gran comparación.
Si está demasiado fría nos hace daño al tocarla
si está demasiado caliente  nos quema,
igual que las personas, me he topado en la vida con personas tan frías que he sufrido con una mirada suya y personas que han querido hacerme daño y lo han hecho en caliente.
Cuando el agua hierve da la sensación de tratar de escapar pero ser incapaz, como cuando nos sentimos  agobiados de alguna situación o problema, cuando este estado termina, el vapor escapa  suave y relajadamente, como al conseguir encontrar ese momento de paz.
Pienso cosas muy extrañas, ya lo sé, no es necesario que mires la pantalla con esa cara.
A que viene toda esa reflexión?
Yo, yo no quiero  coger agua, a veces voy más lejos de eso, a veces me voy a lo imposible,  a veces trato de agarrar las gotas de la lluvia, solo quiero tocarla, mojarme, sentirlas y disfrutarlas y que siga lloviendo , lo doloroso de esta situación es que igual que viene, se va.
Igual que llueve sale el sol, que te seca y te deja ver claramente que no, no es para ti, está lejos de tu alcance, quizás creiste tocarlo, quizás creiste que  conseguiste que fuera tuya, pero se fue, de hecho solo estaba de paso, en tu vida y en la de muchos mas que también la disfrutaron mientras llovió.
Si, y yo miro al cielo infinidad de veces pensando, cuando volverá llover?
Por que sería tan feliz  solo unos minutos parada bajo la lluvia, con los ojos cerrados, sintiéndola caer sobre mi.
Antes intentaba cogerla cuando caía, me recuerdo extendiendo los brazos y abriendo la boca como los niños pequeños,nunca calmaba la sed, nunca agarraba nada, aprendí a dejarla caer sobre mi, a saber aceptar que tengo suerte de que simplemente esté ahí, cerca de mi, que a veces decida llover sobre mi, que se irá cuando deba irse y que volverá cuando crea que debe hacerlo, no puedes embotellarlo, es algo que está fuera de mi alcance, lo sé, lo asumo, me duele, me revienta, ¿ pero que podemos hacerle si a el le gusta ir y venir  y a mi me gusta contemplar el agua y disfrutarla?
Yo, jamás haría feliz a esa persona,  aunque la quisiera con todo mi corazón, no lo haría
¿por qué?
Por que solo la quiero yo.

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